Revista Full Games. Piratería del C-64 en tu kiosco.

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Diciembre del 85. Querías comprar juegos para tu ordenador Commodore, pero la paga no te llegaba para ir al Corte Inglés a comprarlos.

Tampoco podías acudir al rastro. Las redadas de la policía municipal hacían escasear la mercancía.

O simplemente vivías en una ciudad pequeña y no tenías conocías a ningún hacker de la época.

Con este panorama, un grupo editorial Italiano vio un nicho de mercado en piratear juegos de ordenador, y distribuirlos en los kioscos con total impunidad.

Para ello, lo que hacían era crackear los últimos éxitos, modificando las pantallas de carga, y cambiando los nombres de los juegos.

Luego metían de 4 a 6 de ellos en una cinta, y lo empacaban con un folleto donde nos presentaban el argumento de cada juego, las instrucciones de los mismos e incluso a veces tips para pasar alguna fase.

Vendían como churros. Por 900 pesetas (algo menos de 6 euros) tenías varios juegos que por entonces costaban 3 o 4 veces más cada uno.

Además como la grabación era profesional, no tenías los problemas de carga que daban las copias piratas del rastro.

Aquel Diciembre de 1985 andaba yo por el centro de Málaga donde vivía mi abuela, y en uno de los kioscos que por entonces se asentaban en las callejuelas próximas a la Avenida de la Rosaleda compré este número de la revista Full Games.

Este número contenía seis juegos. Por la cara A: Reportero, Azteca y Tinieblas. En el lado B de la cinta encontrábamos Boxeo, Helada y Demonios.

En realidad estos eran los juegos reales:

  • Reportero: Mr.Angry de Code Masters.
  • Azteca: Amazon Warrior de New Generation Software Ltd.
  • Tinieblas: Wizard’s Lair de Bubble Bus Software.
  • Boxeo: Barry McGuigan World Championship Boxing de Activision. Uno de mis juegos favoritos de boxeo.
  • Helada: Hércules de Alpha-Omega Software.
  • Demonios: Wizardry de The Edge.

Si os fijais en la portada anuncian «1 grande juego múltiple completo + 5 súper juegos».

Esto no quería decir que lo que comprábamos era un juego completo y cinco demos. Era más bien que contenía un juego «largo», el bombazo del mes y otros juegos menores.

Aunque en este número, la estrella era Wizardry, un juego fantástico que acababa de obtener una puntuación de 9 sobre 10 en la revista C+VG, el resto de juegos no eran mancos.

Barry McGuigan es uno de los mejores simuladores deportivos de la máquina, y Mr.Angry es un juego muy notable a pesar de ser de serie «budget».

Sin más, os dejo la revista preservada en PDF, por si queréis ver cómo se curraban los textos de los juegos. Normalmente eran mejores que los de los publishers originales.

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