No cabe un tonto más

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Leo con tristeza esta noticia en varios medios, y digo con tristeza porque pensaba que estos tiempos ya habían quedado atrás.

http://www.aevi.org.es/la-industria-del-videojuego-alerta-la-falsificacion-consolas-retro/

Quiero creer que las palabras que leo en el artículo están sacadas de contexto.

Porque meter en el mismo saco la venta de Flash Card para Nintendo 3DS que la venta de Raspberry Pi destinada a la emulación me parece simplemente delirante.

Sí entiendo, justifico, incluso casi comparto que no se permita que estas consolas vengan con 10000 roms dentro instaladas de los emuladores. Pero lo que me hace llorar los ojos, es el párrafo que destaco en negrita, que está sacado de la página de la Asociación Española de videojuegos.

Las falsificaciones denunciadas correspondían principalmente a genéricos como el denominado Raspberry Pi, al que se le instala un software de emulación que permite reproducir videojuegos de consolas de generaciones previas. Este tipo de dispositivos suelen poseer miles de videojuegos preinstalados de forma ilegal.

Son varias las denuncias interpuestas por AEVI a lo largo del año por delitos contra la propiedad intelectual. José María Moreno, director general de la asociación recuerda que “la piratería supone una importante lacra en la consolidación de la industria en España, con la generación de empleo y la captación de talento asociada a ello”. Concretamente, la proliferación de falsificaciones de consolas retro afecta a la reedición de videojuegos de éxito en nuevas plataformas legales y frena el relanzamiento de consolas pasadas con nuevas capacidades técnicas dirigidas a un público nostálgico.

Quizás lo he entendido mal, pero lo que yo deduzco de este párrafo, es que estos amiguetes nos quieren decir que la venta de Raspberry Pi con emuladores instalados, perjudica las ventas de retroconsolas nostálgicas así como el desarrollo de nuevas consolas retro.

Es decir, amigo de la Asociación Española de videojuegos, me estás diciendo que no tengo una Master System mini, o una Atari Jaguar mini, o quizás incluso que la futura y esperada Nintendo 64 mini se puede quedar en el cajón de los proyectos por culpa de la emulación el la Raspberry Pi.

Perdona que te diga amigo de la Asociación Española de videojuegos que no tienes ni puta idea de lo que estás diciendo.

Cualquiera que entienda un poco de videojuegos estará de acuerdo conmigo en que hay tres perfiles de comprador diferentes en este target.

El primero es aquel que compraría una Raspberry Pi para disfrutar de los juegos de su infancia cómodamente, que tenemos los sistemas originales, y que además compramos todas las consolas retro mini que salen al mercado por coleccionismo. Que somos bastantes, aunque no te lo creas amigo de la Asociación Española del videojuego.

El segundo perfil claramente representado en la Super Nintendo mini y la Nintendo NES mini es el comprador casual. Un producto muy bien empaquetado y presentado, ataca a una parte de su corazoncito, recordando una niñez pasada. Se compra este producto y lo usa, o no, unas horas y lo deja guardado como un bonito recuerdo.

En este perfil también entrarían novias, madres, mujeres y hermanos que adquieren este producto como regalo de reyes o cumpleaños. Y por supuesto generaciones más jóvenes que se sienten atraídas no tanto por los videojuegos retro como por los orígenes de algunos de sus juegos favoritos en la actualidad, como pueden ser Zelda o Mario . Además no tienen ni tanta afición, o las ganas y conocimientos como para comprar una consola frambuesa y luego estar dedicando el tiempo a configurarla, conseguir juegos, etcétera.

Por último el tercer perfil es aquel que únicamente utiliza emuladores, quizás el que más ama los videojuegos retro de estos tres perfiles, y que nunca se va a salir de la emulación por muchos cacharritos retro que saques al mercado.

Y además ya puestos si os parece que la emulación en la consola frambuesa pueden mermar las ventas de futuras consolas retro, pues ya de paso podéis ir a por todo aquel que tenga instalados emuladores en sus PC o MAC que son unos cuantos por si no lo sabéis.

Ojalá que me equivocara pero conociendo bien la industria del videojuego en este país (aunque no tanto en los últimos años), esto se me antoja más como una pataleta, porque no vendemos todas las consolas retro qué metemos en el mercado a excepción de las de Nintendo y hay que buscar un culpable.

En España siempre se han vendido peor estos productos que en otros países. Independientemente de que seamos un país más pequeño, el motivo es porque tenemos una capacidad adquisitiva mucho menor que Estados Unidos Alemania o Inglaterra donde estos aparatos o estás consolas retros se venden en mayor cantidad y porqué no decirlo, porque somos un poco cutres.

Pero el hecho de que carguéis contra la venta de la consola frambuesa configurada como emulador no creo que por un lado vaya a detener en absoluto al que realmente quiera tener una, y no creo que nadie vaya a suplir el hueco que ocuparía en su tiempo de ocio una Raspberry Pi con emuladores con una Super Nintendo mini.

Yo creo que con frenar que se vendan con roms instaladas sería suficiente, y ya de paso pedidle a los de Aduanas que se pongan las pilas con las copias de la Nintendo NES mini que entran gracias a Ali Express, que eso si que son falsificaciones.

 

 

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